Humor, color y diseño: por qué en Kolorearte nos reímos creando

En Kolorearte defendemos una teoría muy seria: crear sin humor es como diseñar sin color. Puedes hacerlo, sí… pero te queda un mundo en blanco y negro que no inspira a nadie.

El color como lenguaje emocional

Cada paleta que diseñamos —ya sea de ciudades, emociones, equipos de fútbol o películas— empieza igual: observando, analizando y sintiendo. Pero el toque final siempre lleva una sonrisa.
Porque el color emociona, sí, pero también tiene un punto de comedia. Un verde intenso puede ser “esperanza”, pero también “el señor que se pasa el semáforo”. Un rosa suave puede ser “ternura”, pero también “no sé si es romántico o si huele a perfume antiguo”.

Ese pequeño guiño hace que cada pieza de Kolorearte no sea solo estética, sino viva.

El humor como herramienta de diseño

Muchos creen que el humor es algo improvisado, pero en diseño es pura estrategia.
Cuando usamos títulos divertidos o irónicos, no es por ocurrencia: es porque conectan. Hacen que la gente sonría, se identifique y recuerde la pieza. El humor rompe la distancia, afloja el gesto y abre la puerta para que el color haga su magia.

Crear riendo: el sello Kolorearte

En Kolorearte no dibujamos solo líneas rectas o combinaciones perfectas. Dibujamos sensaciones.
Y si esas sensaciones pueden arrancar una sonrisa, mejor.

Porque diseñar es expresar, pero reír es vivir.
Y aquí intentamos hacer las dos cosas a la vez… con cinco colores, una idea y muchas ganas.

¿Lista para seguir coloreando el mundo conmigo?

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